Felicidad

Sábado, uno de diciembre de 2007, a escasos días de acabar el año, y con éste será el tercero que comenzamos juntos, me planteo que es la felicidad.
Recuerdo que cuando escribía en Romareda le daba muchas vueltas al tema de la felicidad, de buscar la felicidad, de saber cuándo se es feliz,  tenía la necesidad de demostrarle al mundo, y a mi mismo, que era feliz, necesitaba que los demás se lo creyesen para así, podérmelo creer yo también.
 Hoy se que la felicidad se encuentra en las pequeñas cosas, en algo tan simple como poner una película y ver que te has quedado dormida en mi regazo, en saber que estás siempre ahí para agarrarme fuerte de la mano cuando mis temores me hacen vacilar.
También se que en estos momentos ya no es sábado, y ya no es uno, es domingo y son dos, pero eso no importa, no le va a restar importancia a lo que te querría decir. Te quiero y eres todo para mí, y si bien ambos sabemos que podría meterme en la cama, abrazarte y decirte como todas las noches lo mucho que te quiero, no quisiera despertarte, prefiero que descubras este texto por sorpresa, en un momento de aburrimiento, cuando menos te lo esperes, porque se que así la sorpresa que te llevarás no dejará lugar a dudas y todo quedará claro y limpio como una patena.
Me gustaría poderte decir tantas cosas, cosas que deben esperar, cosas que sabes que te quiero decir, pero esto es como cuando quieres fotografiarlo todo y meter todo el mundo dentro de tu cámara, no puedes, debes ir en un orden, esperar el momento oportuno y en ese preciso instante disparar, ni antes ni después, en el momento preciso.
Es curioso lo diferente que somos en todo cuanto nos parecemos…

Te quiero y lo sabes.
Berts.