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Qué libro acabo de comprar y por qué tú también deberías comprarlo

Qué libro acabo de comprar y por qué tú también deberías comprarlo
Photo by Emmanuel Phaeton / Unsplash

Esto lo podemos hacer de dos maneras diferentes, en una de ellas os digo que acabo de comprar 📕 el libro de Ángel Martín y en la otra os cuento una pequeña historia...

En fin, que tú y yo sabemos que si estás leyendo esto no es para que simplemente te diga que me he comprado un libro así, sin más.

Tras bastante tiempo escuchando hablar de Ángel Martín, viendo sus noticiarios cuando me acuerdo de pasar por Twitter y haber "escuchado" algo sobre su historia, un amigo me prestó una copia de "Por si las voces vuelven" y me animé a darle una leída.

Por si las voces vuelven (No Ficción)

Hace unos años me rompí por completo. Tanto como para que tuvieran que atarme a la cama de un hospital psiquiátrico para evitar que pudiera hacerme daño.

No tengo ni idea de cuándo empezó a formarse mi locura.

A lo mejor nací genéticamente predispuesto.

A lo mejor fui macerando una depresión al callarme ciertas cosas por no preocupar a los demás.

O a lo mejor simplemente hay cerebros que de la noche a la mañana hacen crec y se acabó.

Si algo he descubierto en todo este tiempo es que cuando cuentas abiertamente que se te ha pirado la cabeza la gente enseguida le pone el sello de tabú. Aunque este libro lo he escrito para mí, por si las voces vuelven, es para cualquiera que haya pasado o esté pasando por algo parecido, y así romper de una vez por todas el estigma de las enfermedades mentales. Pero si simplemente te apetece jugar a ver el mundo como yo lo vi mientras perdí el contacto con la realidad, este libro también es para ti. Si escuchas bien las voces, descubrirás cosas fascinantes como esta:

NO NECESITAS LLEGAR A TOCAR FONDO PARA RECONSTRUIRTE DESDE CERO

¿Empezamos?

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Lo cogí con ese respeto con el que se cogen ciertas recomendaciones, te fías pero no del todo... además para bien o para mal la faceta de Actor de Ángel hace que no se trate precisamente de un desconocido que venga a contarte su historia, es una persona que ya se ha cruzado en tu vida antes, bueno él personalmente no.
Bueno, ya me entendéis... partes de una predisposición porque lo has visto actuar.

Tengo que reconocer que con mis hábitos de lectura, no conseguí engancharme al libro, prometía pero llegaba tan cansado al sillón que tras un par de líneas desconectaba, y eso que me habían dicho que enganchaba, que merecía la pena leerlo, que … vamos que al final me lancé a escucharlo en audiolibro gracias a la publicidad de Amazon que me daba tres meses de prueba por ser cliente (puedes probar la plataforma desde este enlace: https://amzn.to/3yNg0xk).

Y bueno, ahí empezó lo bueno, mira que soy oyente de podcasts variados, que me gusta que me cuenten historias, que he escuchado algún que otro audio libro pero esto, esto era otra cosa.

No es lo mismo leer sobre un Actor que cuenta la historia de cómo "se rompió", que escuchar un audiolibro donde un actor narra con su mejor voz la historia para que aquellos que no somos capaces de sentarse a leer (perdón, quería decir que aquellos que no tienen la suerte de encontrar un rato en su día para dedicarlo a la lectura) podamos sentir que hemos "leído" tal o cual libro. Aunque si esta lectura la hace el propio autor, y encima lo hace como si fuese un viejo amigo con el que te sientas a charlar mientras "echáis unas cervezas", la cosa cambia como del día a la noche.

Sin querer me he encontrado en lo que hasta ahora eran los ratos muertos para ponerme al día en los podcasts, o lo que para el resto del mundo serían los ratos de pasear al perro, apurando los minutos para escuchar un poquito más del libro de Ángel, me he sorprendido riéndome a carcajadas (y eso no es muy habitual) con algún giro de la narración, pero no sólo por lo que se contaba, sino por cómo lo contaba.

He podido atisbar, a lo lejos el drama detrás de la historia, he podido compararlo con la cantidad de personas con las que tratamos a diario y que quizá no sean maleducadas, egoístas o sordas de conveniencia, igual detrás de estos comportamientos hay algo más, igual hay que empezar a prestar más atención a las personas y centrarnos , de verdad en ellas para poder atenderlas en lo que realmente necesitan.

Este último párrafo, si no me conoces en persona te sonará un poco raro, pero digamos que en mi vida profesional me dedico a trabajar con personas en una de las partes más íntimas de su ser... en sus hogares. Vamos, que soy Administrador de Fincas. Sí, esa misma es la cara que pondría yo si un desconocido me dijese que se dedica "a esto".

Más del 50% de nuestro trabajo se trata de atender a personas que o bien perturban con sus actos la convivencia en su comunidad o son "víctimas" de los actos de sus vecinos y necesitan contárselo a alguien, por si pueden hacer algo. por ilustrar esto con un ejemplo de hace unos días... llama una señora, de cierta edad, muy enfadada porque no habíamos mandado limpiar unos tejadillos del patio de luces que le molestaban.

Tal era el enfado de la señora que empezó a gritarme al teléfono mientras me decía toda una sarta de improperios, hasta el punto en que no me quedó otra que "devolverle" en un tono muy serio todo el cariño que me estaba demostrando sin haber dicho al menos quién era... el problema que tenía me lo había dejado muy claro, pero se había escudado en el anonimato para vaciar su enfado por algo que si bien yo podía entender que le molestase, no estaba en mi mano darle una solución directa. En un primer momento la señora se indignó por lo que le había contestado, pero tras esos segundos de desconcierto se paró a escuchar y vio que sí que la comprendía, que era capaz de ponerme en su lugar y que lo que le había pasado era que día tras día se había ido enfadando al tener que ver cuando se asomaba a la ventana del patio de luces que esos tejadillos estaban llenos de mierda, así de mal como suena, pero es que no hay otra forma de decirlo sin entrar en vagos eufemismos para disimular lo que realmente es.

Yo podía ponerme en su lugar, sentir cómo su enfado había ido haciéndose fuerte en su ser hasta que en mitad de un ataque de ira se había apropiado del teléfono para poner firme a esa panda de vagos que no son capaces de limpiar los tejadillos. Pero en esa conversación que mantenía con ella misma, o con sus voces, no se había dado cuenta de que esa mierda que tanto le molestaba no era algo que brotase de la superficie de los tejados, era algo que sus propios vecinos se dedicaban a tirar, de una manera más o menos intencionada, sobre el tejadillo del piso inferior y que por mucho que se mandasen limpiar eso no solucionaría el problema, sería simplemente una tirita.

Tras un rato largo de conversación con la señora me estaba contando la historia de los vecinos del primero, que ella vivía en el tercero pero que claro, había una serie de "inquilinos nuevos" que no respetaban nada y que llevaban todo "manga por hombro" y que claro, que eso no podía ser... cuando la señora se calmó demostró ser una persona de lo más agradable, una persona a la que "se le había cruzado un cable" y se había convertido en un ser muy diferente. Quizá simplemente se habían apoderado de ella, en un momento de debilidad, los seres que viven al otro lado de los espejos (esto lo entenderás si lees o escuchas el libro).

Y si, lo de esta señora es de libro, pero... ¿y lo de los vecinos que se dedican a tirar basura por las ventanas? Eso da para una trilogía lo menos, porque no estamos hablando de la pelusilla que pueda caer cuando pasamos un trapo por el alféizar de nuestra ventana... estamos hablando de huesos de olivas, colillas, latas, basura de todos tipos colores y texturas, por hablar hablamos hasta de preservativos, compresas, pañales.

Sí, he dicho preservativos (usados), compresas y pañales, y puede que no sea lo más raro que he visto en un patio interior, aunque yo me pregunto... ¿qué tipo de voces pueden escuchar en su cabeza personas que hagan este tipo de acciones?

Quizá no quiera saberlo, pero lo que si que querría es que estas personas le diesen una oportunidad al libro "Por si las voces vuelven", porque igual les puede ayudar a saber que no están bien, que necesitan ayuda.

Perdona la "chapa" que te he dado con este post, igual la opción breve no era tan mala opción después de todo, ¿verdad?.

En fin, si has podido llegar hasta aquí sólo me queda darte las gracias y recordarte que 📕 el libro de Ángel Martín es un libro que quizá tú también deberías leer.