Cómo llevarse bien con uno mismo cuando las promesas no llegan y el mundo va por libre

A veces el mal humor no viene de nada concreto, sino de esa suma mínima de silencios, promesas que no llegan y dudas que uno va guardando en los bolsillos. Al final pesa más lo que no se dice que lo que sí.

Cómo llevarse bien con uno mismo cuando las promesas no llegan y el mundo va por libre
Photo by Nik / Unsplash