Somos poco de agradecer, es más, muchas veces lo obviamos y cuando lo hacemos es más por un impulso reflejo que por un sincero sentimiento de agradecimiento. Nos cuesta dar las gracias, hacerlo de corazón, así como se hacen las cosas verdaderamente importantes de la vida, con sentimiento.

Así es como puedo decir que he dado las gracias a todos y cada uno de aquellos que han dedicado un instante de su vida para acordarse de mi en el día de mi cumpleaños, ya sea por teléfono, por WhatsApp, por Instagram, por FaceBook, en persona o por donde sea.

Aunque en estos tiempos extraños que nos tocan vivir tenga que ser un agradecimiento en la distancia, sin besos ni abrazos, sobre todo a todos aquellos que hace tiempo que no estrujo entre mis brazos, todos aquellos con los que hace tiempo que no comparto una charla junto a un café o, porqué no, junto a una copa.

Se que mi agradecimiento no se percibirá tan efusivo, sincero, tierno, salvaje, como se percibe cuando estamos cerca, cuando nos tocamos, pero sabed que de la misma manera en que otras veces os he agradecido algo, así os agradezco que os hayáis acordado de mi en este día, no importa si os habéis acordado de este día porque somos amigos de toda la vida, no importa que solo nos hayamos visto un puñado de veces, o que solo seamos iconos en la Red Social de turno, tampoco importa que tengáis marcado este día en la agenda, o que sea un recordatorio de esa red en la que somos contactos. Lo que sí importa es que durante unos segundos me habéis tenido en mente y habéis dedicado esos instantes para desear a otra persona que tenga un buen día.

Eso es lo realmente importante que a pesar de las diferentes situaciones que vivimos cada uno seamos capaces de desearle a otra persona un pensamiento para que tenga un buen día. Ojalá fuésemos capaces de hacerlo el resto de días del año, no solo cuando alguien celebra su cumpleaños.

Creo que ese va a ser mi propósito para esta nueva vuelta al sol que he comenzado, en estas 42 vueltas que llevamos he acertado y me he equivocado muchas veces, lo que si que he hecho ha sido aprender por las buenas y por las malas, y en este año que tengo por delante en el que tengo claro que la situación global va a sacar lo peor de cada uno (ya lo está haciendo) vamos a intentar agradecer a los demás, de corazón, todo lo que hacen por nosotros pero no solo con palabras, con acciones, intentando dar lo mejor de nosotros mismos día a día.

Gracias por pasar por aquí, por dedicarnos este tiempo, por tomarte la molestia de leernos.