Hace unos meses vi que un conocido recomendaba un libro que se estaba leyendo, era el libro Ver es un todo: Entrevistas y conversaciones 1951-1998 de de Henri Cartier-Bresson, pero no fue hasta hace unas semanas que cayó en mis manos una copia del mismo...

Es un libro que a priori no llama la atención, es pequeño, delgado, de un color discreto que pasa desapercibido en la mayoría de las estanterías, pero que al leerlo nos da una serie de bofetadas de realidad hasta el punto de parecer que ha sido escrito el año pasado.

La publicación del libro parece una analogía del protagonista, que también pasaba desapercibido entre las multitudes para traernos unas fotografías que bien podían ser contemporáneas nuestras.

Tengo que decir que este libro es de esos que se han de leer dos veces. Una primera vez de tirón, para tener una visión en conjunto de lo que se está leyendo y luego se ha de leer con calma, entrevista a a entrevista, hoja a hoja, con papel y lápiz para tomar notas de lo que el maestro, Henri Cartier-Bresson nos está enseñando mediante sus conversaciones.

Podría escribir una serie de reseñas, pero os privaría del placer de descubrirlas entre las hojas del libro... aunque sí quiero dejar estos pensamientos que al leerlos esta mañana me han hecho sonreir:

El nuestro es un oficio muy modesto, Si llegamos a un lugar en el que nos conocen, si nos envía una gran revista, nos tienden una alfombra roja; si no, nos reciben como al señor que viene a reparar una cisterna y al que hay que vigilar para que no se lleve un cenicero.

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Nuestra profesión no está demasiado bien vista. Nos dicen "¡Eh! ¡El fotógrafo!", y luego "Envíeme las fotos". ¿por qué a nadie se le ocurre reclamarle diez mil francos al banquero, que manipula tanto dinero?

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Los fotógrafos no tienen un estátus social muy claro, viven al margen y la gente a menudo se pregunta quiénes son esos tipos tan raros que van dando saltitos por la calle

En definitiva, si os gusta la fotografía, éste es un libro que seguro os hará pensar.