Un año más cumplimos con la tradición de felicitar el año nuevo a la par que comienza el mes de septiembre, porque como todo el mundo sabe es en este momento cuando de verdad comienza el año.

Hoy muchos volveremos a nuestros centros de trabajo tras el parón estival y veremos cómo poco a poco vamos se va poniendo en marcha la maquinaria que mueve la economía, la maquinaria que queramos o no rige nuestras vidas.

Estamos en septiembre, se acabaron las noches de verano, los atardeceres en la playa (o en la montaña), toca centrarse en los objetivos del nuevo periodo, trabajar para que pase lo antes posible y poder empezar a planear las próximas vacaciones.

Vemos cómo los lugares a los que solemos acudir el resto del año levantan sus persianas, pronto llegará el cambio de hora y notaremos cómo acortan más los días... el otoño está ya a la vuelta de la esquina.

En unos días los peques volverán al cole, y entonces será cuando de verdad podamos decir que tódo ha vuelto a la normalidad, entraremos en la rutina del 5-2, volveremos a "llorar" porque es lunes, a "emocionarnos" porque es viernes, a "sorprendernos" cuando encontremos un "juernes" o a "deprimirnos" porque es domingo por la tarde.

Volvemos como decía a la rutina que si bien es tan peligrosa como dicen 1 es lo que nos permite eliminar en gran medida la incertidumbre de nuestras vidas, nos permite saber qué es lo que viene después, aunque luego intentemos escapar de ello. Alcanzamos la rutina cuando somos capaces de hacer algo sin ser plenamente conscientes de ello, cuando vamos con el piloto automático puesto.

Es algo que en algún aspecto nos pasa a todos, no podemos vivir sin tener alguna rutina, tenemos la suerte de no tener que pensar todo lo que hacemos, en cierta medida deberíamos dar las gracias a la rutina por existir.

Pero cuando dejamos que sea la rutina la que maneja todos los aspectos de nuestra vida corremos el riesgo de que las cosas a nuestro alrededor cambien y no seamos capaces de verlas, entonces es cuando se vuelve realmente peligrosa...

Puede que penséis que no tiene nada que ver esta divagación sobre la rutina en un post felicitando el año nuevo en septiembre... pero tiene una razón de ser, estamos empezando un nuevo año y por tanto hay que hacer los consabidos propósitos de año nuevo, y este año mi propósito va a ser intentar mantener la rutina a raya.

Con dos niñas pequeñas en casa no creo que me vaya a costar demasiado esta vez, pero intentaremos estar alerta para no dejarnos atontar por la comodidad de la rutina.

Feliz año a todos, sed felices


Anotaciones:

1 Sacado de la típica frase de Paulo Coelho que podemos encontrar en multitud de memes en internet: Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina, es mortal